En este blog se trata de SEGUIR PESCANDO a través del texto para mantenernos conectados con la pesca. Y el de promover diferentes acciones o actitudes para que podamos SEGUIR PESCANDO a través del tiempo.
Aquí encontré la forma de agrupar y compartir algunos textos publicados en diferentes medios donde tomé participación, con el solo interés de difundir mis experiencias y opiniones.
Espero continuar agregando notas que puedan tener interés en los lectores que quieran SEGUIR PESCANDO.

domingo, 29 de abril de 2012

Pesca con mosca. ¡¡¡A la pelotita!!!

Como objetivo de pesca y dentro de mis posibilidades, me propuse no dejar de honrar al menos una vez al año el norte correntino… y así ya lo he hecho por tres veranos consecutivos, descubriendo y aprendiendo algo nuevo sobre los peces y sus hábitats, hábitos y habilidades…
El primer año, primer experiencia, no fue más que una azarosa aventura, arrastrando las técnicas de mi región, los equipos y las moscas… cosas que se deben asumir para, a partir de ahí, empezar a razonar el resto… Lo repito infinitamente, no hay manera de aprender más acertada que la de tener experiencias propias rescatando hasta los supuestos fracasos.
Al año siguiente apareció en mi caja de moscas, la intrigante “pelotita”, con el plan de plagiar a un fruto que cae del árbol… Esta curiosa formula es totalmente aplicable a la pesca con mosca y no al “flycast”, siendo que el lanzamiento es casi un “no cast”, dentro de lo que se acostumbra a enseñar como cast en los estándares doctrinarios. Obviamente, para nada estético según se define lo estético en el selectivo mundillo del “flyfisherman”.

Ni hablar de lo que es el objeto “mosca”, la pelotita de plástico… a la que para tratar de justificar su uso, se la evangeliza virando el nombres al dialecto anglosajón. O como también se la calla agregándole cuatro vueltas de hilo para sostener una plumita, embaucando así a la tradición.
Esta antimosca, insultante para muchos, no persigue más que la intención de imitar el alimento de nuestros peces omnívoros, digamos que encaja dentro de la premisa básica del “fly”, y aunque así no lo fuera, realmente importa poco… después, el hecho de su factura, la materialidad, etc. etc., es astilla bajo la uña de los románticos clasicistas…. Argentinos, a ponerse la camiseta.

Ese año, gracias a la “pelotita”, por primera vez pude manosear bogas y pacúes con una intención de pesca no casual, dos especies de reconocida deportividad en el ambiente de los pescadores, y lo que significa tenerlos a punta de línea con un equipo de pesca con mosca, es una verdadera experiencia que recomiendo buscar como meta… A pesar de esto, paradójicamente, mosqueros mesopotámicos de larga data que no es lo mismo a larga trayectoria, adoptan posiciones obtusas ancladas en tradiciones del hemisferio norte… Me cuesta imaginar que la pesca con mosca de especies autóctonas, haya pretendido dar comienzos unos 30 años atrás a su búsqueda sistemática como algo verdaderamente revolucionario, y más me cuesta imaginar que los orígenes se podrían justificar desde la ciudad de Rosario, mientras en la actualidad existan mosqueros del mismo origen tiempo/lugar, donde no hayan podido evolucionar en estos aspectos. Algo así como cuando en las tradiciones extremas del “England-fly”, herejizaban a los indisciplinados norteamericanos que pescaban truchas con streamers.

Vuelvo a lo importante…
Ensayando el plop-cloc de la pelotita cuando pega en el agua, se pueden dar tres variedades básicas de peces, o cuatro si se lo prefiere, bogas, pacúes y separando las dos especies de salmones, que también con atención se distinguen algunas diferencias en el hábitat, y cada una con sus atributos…

En este juego el entrenamiento va haciendo distinguible la forma de “picar”, adivinando que pez tiene la mosca en la boca… esto es parte de la innegable curiosidad del pescador por descubrir quien tironea desde abajo. Más aun en ambientes donde no se pesca a pez visto, o la profundidad, la transparencia del agua, olitas de superficie, luz del día, y sobre todo la variedad de especies; hacen que se mantenga ese misterio hasta ver algún indicio de forma, color y talla, que dé pistas para saber lo que venimos subiendo…
Por ejemplo el pacú se autodelata en la tomada, generalmente se da cuando la pelotita ya evadió en profundidad la franja de los salmones o las bogas, y también se lo puede prever según el minihabitat que el tiempo irá enseñando a distinguir.… Pero lo más notable se percibe cuando el lechoncito de río siente una limitación a su libre natación, en ese momento tiende a buscar refugio en las profundidades y eso por suerte aventaja al pescador, porque si este animal decidiera enramarse no hay forma de meterle rigor para evitarlo. Lo cierto es que al buscar fondo lo hace para el centro del cauce a rienda suelta, como sin permiso pasa por abajo del bote y es cuando hay que dejarlo que lleve línea, que se acomode en su terreno y consiga cierta confianza para ordenar el pleito, ahora nos toca laburar empezando a guapearlo con paciencia desde arriba, serán varios sube y baja para domar al chanchito, y cada vez que el fondo del casco le alcahueteé peligro, puntea con firmeza a lo profundo… Lleva su tiempo, dicen, este pez se cansa menos porque no salta,  no “toma aire”… Lo veo ahora como a UPA (Hermano de Patoruzú), tiene cara de gordito bueno pero bien fortachón.


La boga es otra cosa, medio que se confunde con los salmoncitos en los primeros tirones, además comparten espacios y profundidades… lo real es que cuando pescamos a pelotita, quien cobra prioridad es el pacú y casi como que la boguita molesta, pobrecita… Aun no le empezamos a impulsar sus bondades, aunque tiene sus virtudes a no despreciar en su pesca casual… velocísima en el plano horizontal del espacio líquido, ahí muestra sabiduría y casi seguro raja al palo. Sobrecalibrado el equipo para bancarse otra pesca, tolera un prepeo severo y no se disfruta como lo merece… aun nunca me dedique a buscarla exclusivamente con equipos adecuados, estos viajes compactos proponen tantas alternativas que obligan a definir metas, ya le llegará su tiempo, lo que si pude detectar que el color amarillo fue más rendidor para la niña bonita del Paraná.
El pirapitá es casi como la especie impulsora de la pelotita, si bien se lo pesca también con imitaciones de pececitos o insectos, con la pelotita se transforma en el pez que asegura  la jornada. Tiene sus habilidades y lo atractivo es que puede dar sorpresas en las tallas, aunque los grandes, es más probable burlarlos con engaños de pelos y en otros ambientes distintos al que peloteamos, pero esto lo dejo para otra nota…
Por favor argentinos… nuevamente apelo a los trapos, sepamos dar valor a nuestros peces y ambientes… tienen identidad propia y son de verdadera buena escama como para ser comparados con bichos salobreños. No necesitan de similitudes para promovenderlos.



Agradezco la participación y colaboración de Carlos Ingrassia, Marcelo Callegaris y Pablo Grassi.

domingo, 15 de abril de 2012

Picaflor Motivador

Adaptación más o menos juguetona de: “La Parábola del Colibrí”

Incendio en los esteros, largas discusiones entre los animales para extinguir el fuego, deciden agruparse para buscar una solución y que cada especie desde sus valores lleve una propuesta.


Se vararon los yacarés en el camalotal para elegir su representante con la voz de su comunidad, una camada de carpinchos se juntó en el carrizal para designar al más locuaz; así las curiyúes, las garzas, los biguaes; hasta los coipos y las tortugas subieron las propuestas de los Surubíes, las mojarras y cangrejos… y cada habitante del humedal preparó su expresión para la gran reunión que definieron hacer en Monte Timbó.…

La sombra no opacaba el sordo debate alborotado, cada “bicho” trataba de distinguirse sobre el otro en sus tonos más sobresalientes, mientras, un inquieto picaflor iba y venía en la misma dirección entre las cabezas de los convocados, ajeno al embrollo, una y otra vez sin dejar de flamear las plumas un instante.

El orejudo Aguará se ponía cada vez más nervioso y empezó a distraerse con el pajarito… le molestaba mas el zumbido que el olor a humo… El canido de lomo encrespado midió tiempo y distancia… Sentado sobre las ancas, mostrando un colmillo a guiño de ojo le calculó un manotazo…. le erró, pero en la maniobra el ave firuleteó hasta el suelo levantando polvo en el centro de la rueda…. Patitas para arriba, de alas tendidas y plumaje desalineado, escupió la última gotita de agua que traía en el pico… Enmudeció la gresca por el minúsculo golpazo…

La curiosa Cardenilla a saltitos se le arrima y estirando el cogote le pregunta.

-         ¿En que andás picaflor??? Nos tenés a todos locos con tu ir y venir, mientras estamos debatiendo seriamente para ver como apagamos el fuego…

El mainumbí gira sobre su hombro derecho y se apoya en las dos remeras para alzarse, con cara de malo clava las cejas en V sobre el pico y de voz carrasposa finita le dice…

-         Estoy llevando agua para apagar el fuego…

En el silencio del asombro hizo que unos a otros se miraran seriamente con muescas entre sorpresa y burla, al hurón se le escapa una risita que contagió a la muchedumbre, y la carcajada estalla incontenible unificando el vocerío… 3, 4, 5 minutos de risotadas y el colibrí firme como urutaú en palo seco. Atenuándose el jolgorio y ya con cierto pasmo de respeto a la tozudez del pajarito, desde atrás avanza el aguará zanqueando la iguana y el lobito…

Hocico y morro en contacto, taloneando el piquilargo se equilibra cola en tierra. Medio visco para el enfoque, y con aliento hediendo, el lobizón sin despegar los dientes balbucea…
   -     Decime Piquín, ¿vos crees que con esa pipeta de agua vas a apagar el fuego?…

Las plumas verdes del pinchapimpollo se tornaron violetas y se le paró un penacho rojo cardenal, pero sabiendo que el problema aun era problema, se contuvo de anudarle los bigotes bajo la barbilla… Abriendo medio pico de un solo lado le dice al patas largas…

      -   Mirá, botita de milico!!! Sé que solo no puedo apagar el fuego, pero estoy haciendo lo que puedo.

Texto e ilustración F.B.


La Parábola del Colibrí - Betinho
El bosque está en llamas y mientras todos los animales huyen para salvar su pellejo, un colibrí recoge una y otra vez agua para verterla sobre el fuego.
¿Es que acaso crees que con ese pico tan pequeño vas a apagar el incendio? - le pregunta el león.
Yo se que no puedo solo - responde el pajarito - Pero estoy haciendo mi parte.


sábado, 7 de abril de 2012

Recursos Naturales a cambio de Récords de cosechas

Ya no alcanza con las mejoras que se logran sobre los rendimientos de los terrenos que generalmente se utilizaron para el cultivo, ahora se necesita conquistar nuevos ambientes para superar los records de cosechas.  Entonces aparecen casos como de terraplenar en las islas para cultivar sobre el humedal (ver Terraplenes frente a Rosario), canalizar arroyos para “recuperar” terreno productivo, no se puede recuperar nada que nunca se perdió (ver Perdiendo Ambientes), o el caso de desmontar y avanzar con el cultivo casi a filo de los cauces (ver Mortandad de Peces)...





Sumado al desastre del Arroyo Corralito (02/12) y el del arroyo Arroyo Monje (01/11), también hubo una mortandad moderada (no sé lo que define la escala) sobre el rio Carcaraña, en Octubre de 2011, también después de una intensa lluvia. A partir de lo denunciado por un particular y después por el municipio de Gaboto, se definió como un evento puntual que minimizó el hecho… Pero aprovechando el mismo río, y observando las intervenciones humanas sobre los cuerpos de agua, no puedo dejar de mencionar las nuevas obras que se realizaron a mediados del 2011 sobre la represa de Carcarañá como la única que queda en pié dentro de la provincia de Santa Fe (ver la Represa Andino). Esta represa es de uso privado y abástese de electricidad solo a la empresa que la administra, algo así como un subsidio energético tomado de un recurso natural y público. Sin embargo, entre todos los daños que provoca un corte total del río, aprovechando las obras que se realizaron, se podría haber acondicionado y mejorado la escala de peces, al menos para demostrar que hay una leve intención de compensar al usufructo del recurso. Ni siquiera por un dejo de buena voluntad del empresariado asumiendo el daño, como desde el ente estatal que habilita las obras y no pudo gestionar ninguna especie de beneficio para el pueblo.


Y como si fuera poco, mientras escribo estas líneas, se acaba de confirmar el mal uso de insecticidas como causa de mortandad de aves en la laguna “La Picasa”. (Ver Nota Diario La Capital).

Volviendo al tema de los “arroyitos”, digamos que todas las vertientes conducen a que la principal causa, por no decir única, sea la producción agrícola sin límites físicos que avanza sobre cuanto terreno disponible pueda robar. Como así también avanza sin límites en uso de agroquímicos, tal vez menos contaminantes en la actualidad o se tiende a buscar eso, pero los volúmenes de aplicación son mayores y más cercanos a los cuerpos de agua. A pesar de que las aguas que mueven esos arroyos no varían, digamos que habría mayor volumen de contaminantes para diluirse en la misma cantidad de agua.
Creo que deberíamos entender a los arroyos como algo más que un contenedor de agua, estos nutren buena parte del terreno que los acompaña, y esos terrenos se secan e inundan como ciclos que así la naturaleza quiso que sea, por eso cierta forma de vida se adaptó a ellos dentro y fuera del agua… En el Arroyo Corralito a los pescaditos ya se los llevó la corriente, y no dudo que el próximo verano vuelvan a remontarlo otra gilada de peces corriendo el mismo riesgo. Por eso el tema no se lo toma como grave, y ya está, ya pasó…
En esos casos puntuales, buscar un culpable, sancionar, escrachar un funcionario, etc. etc… Es sacarse la calentura del momento y no va a cambiar en nada para que esto se repita a corto o mediano plazo; tanto sobre el arroyo Corralito a la altura de San Martin de las Escobas, como sobre el mismo arroyo a la altura de otra localidad, o en cualquier otro arroyito donde drenen campos.

De todos modos, sabemos que los esfuerzos por buscar culpables son leves, tan leves como las sanciones si las hubiera, que se asumen también como riesgos leves del negocio.
Además es todo muy supuesto… “habría”, “seria”, “probablemente”, etc. etc… Y así es muy difícil definir una causa sobre la que actuar porque siempre se llega tarde… En mi opinión se llega tarde porque en general no se confía en el estado que justamente da respuestas lentas, muchas veces poco convincentes o directamente no las da. Entonces se prefiere una instancia mediática como herramienta de presión, que parece preocupar más a la imagen del gobierno que la verdadera causa, ahora es cuando el problema empieza a tomar otro sentido. La falta de confianza en el estado por los motivos mencionados arriba, es parte de una estructura débil en temas ambientales, con escasos medios y recursos para resolver los verdaderos problemas.
Los Gobiernos tienen la potestad de decidir sobre la función de sus suelos y deben dirimir entre políticas productivas o ambientales para saber que hacer sobre la demanda que existe para su uso, explotarlos o mantenerlos tal cual son… entonces vemos en la Producción el “Progreso”, el que da soluciones a corto plazo tal lo requieren buena parte de la sociedad, el que “mejora” el estándar de vida… En cambio, Medio Ambiente, es como la hermanita menor, aun en pañales, todavía tambaleante en sus primeros pasos buscando el equilibrio… Buscando el equilibrio entre que ceder y mantener, ni siquiera ganar… y bancándose que le falta peso en la balanza política. El peso que debería conseguir desde una sociedad un poco mas consiente en el valor del cuidado de los recursos naturales a largo plazo.
Y acá no estamos planteando temas ambientales en la generalidad, apenas estamos hablando de recursos naturales que no son renovables… Modificar la tierra se hace una sola vez y para siempre.

Pero salvando este análisis elemental y sabiendo que es una simple visión personal, me entristece que un tipo, cualquiera, llámese Sojelio L´Invadassi, resulta electo para ejercer una jefatura por algunos años con el 70% de los votos, en su región lo aman… y Sojelio tiene su gente, como Canaleto Putremarquez, con ciertas capacidades bastante limitadas de un hombre común como cualquiera de nosotros, pero buen empresario y de confianza para Sojelio en temas económicos. Sojelio, asesorado por sus “especialistas” entre ellos Canaleto, dentro de su periodo toma decisiones y entre otras cosas ejecuta obras para modificar terrenos naturales en pos del Progreso. Ahí admite el uso del suelo sin restricciones, asume un corte de río, sede aéreas naturales, expande limites explotables, etc., etc. Entonces, con la mejor intención de adecuar el “Medio y el Ambiente”, beneficia la calidad de vida de algunos vecinos… pocos vecinos… ignorando el resto, ignorando las consecuencias futuras, ignorando miles de cosas, ignorando desde eso limitados saberes como cualquiera de nosotros, con escaso asesoramiento y la presión de saldar promesas e intereses dentro de su ciclo… asumiendo que el ciclo es corto y el problema es largo, asumiendo que el problema será de quien sigue después…
Sojelio benefició a “su gente”, poca gente… pero se fue, como el agua Sojelio cumplió su rol y se fue junto a Canaleto… pero esa manipulación del terreno quedó marcada para siempre, afectando a otra gente, mucha gente… y en ocasiones por los siglos de los siglos…

El camino es largo y el esfuerzo es mucho para superar esa limitada capacidad de conocimiento en todos los estamentos sociales…

viernes, 16 de marzo de 2012

Pesca con Mosca – Cuento Islero

Publicado en la revista Eco Ciencia & Naturaleza Nº30
Texto: Fabio Baena


La nochecita del viernes es un momento sagrado donde empiezan los preparativos ceremoniosos para la práctica del culto. El yugo no da alternativas, sábado religión.
_ ¿palos o adentro?
_ pinta fulero, adentro
_ a las 5 paso
_ ok
Mensajes de texto como claves definen las pautas, los pormenores están asumidos en la costumbre de repetir el ejercicio pesca. El clima por Internet, parejito. Cada sitio marca agua por la tarde. A pesar de los riesgos, es una variable que da señales para hacer la diferencia.

Nafta y bizcochos tibios, provisión de paso a la guardería náutica, tipo seis de la mañana ya estaban el “ Saba” junto al “ Suru” cortando el espejo acaramelado típico del amanecer estival, a estribor un sol indirecto pinta nubes por detrás del ritmo peinado que aún ilumina el puente.

Mate calentito para pasar el frescor de la navegación, con el motor a marcha pareja en hora y media entraron a la zona planeada… Bastante lejos.
De arranque nomás le hicieron unos tiros a la boca del “Mortadela” que siempre paga. Eso de andar los ríos obliga a mapear la isla bautizando espontáneamente cada sitio como referencia, ese apropio de lugar es parte del código intimo que juega a guardar secretos entre pescadores, y sin dudas que el mismo arroyo se llamará de muchas maneras según pasan las épocas y las gentes…
Y a así nació el Mortadela… En uno de esos días ingratos, cuando ya esta dupla había agotado todas las teorías y quemados los manuales, sin lograr mover ni un cangrejo. De regreso a la urbe, al Suru se le ocurrió tantear una boquita insulsa, anclaron con poca fe y el Saba le dice…
_ Suru, no vale la pena. ¿No ves que el agua no corre? Está mortadela…
Y no va que al primer casteo clava un zapallo cabezón que sorprendió el desprecio de su compadre. Es obvio que abajo pasa algo difícil de entender en superficie.
Lectura de aguas se dice, y es un lenguaje que sólo se aprende bañando plumas. Ese día, como yerra al anca se grabó el nombre del lugar.

Después de embutirle unos tiritos al paladar del Mortadela, siguieron mandándose más adentro pescando cada entrada de agua, excelente jornada, no sé qué pasaba pero era uno de esos días que al Saba se le daban todas…
Cuando al Suru le va mal, se emperra para al menos empardar… ¡¡¡ más pior !!!… pisa la línea, se le enreda en la puntera, cuelga la mosca en los árboles, las cambia veinte veces… al punto tal que el río parece notarlo y menos lo gratifica… Ahhh, pero cuando mete un par de lomudos, casi siempre los más grandes, quién lo para… Le cambia la cara, se habla todo, hace deducciones, da consejos, hasta silba mientras castea y se toma sus tiempos como dando changüí… Uhhhh, pero si hay algo que pone loco al Saba, es cuando prende un pescado y se le escapa un tímido sapucai de voz finita…
_ Iiiipuuu!!!… como si se lo refregara en la geta!!! Se muerde la lengua para no mandarlo a la “punta del palerio”…
_ Jé, lindo bichito!!!  Le dice con los labios para adentro disimulando la bronca…
El entusiasmo los fue llevando a pescar sin noción de tiempo y distancia, cada vez más adentro siguiendo el pique furioso…
Dos o tres escamaditas en cada boca y a moverse que en la próxima seguro venia el grande… Lujo de pesca y no hay que dejarla pasar.
Habían arrancado con nubecitas, esas que el sol venia coloreando, sabían que el pronóstico del tiempo no era bueno y el pique sostenido no era casual, los animales se ponen como locos en la previa, y el hombre, como parte del ecosistema, atrás de ellos.
Se vino nomás después de la siesta, los pesados nubarrones engordaron de azul negruzco aplastándose sobre el aire caliente, como armando capas entre tajos blancos que parecían separar lo polos…

Soplando el norte mantenía a raya la tormenta, mientras seguían revoleando pelos al viento… Pero cada vez con más frecuencia rotando el cuello como tanteando la distancia del temporal… Ya estaban en el baile y no tenían manera de esquivar la gresca, volver los obligaba a clavarse en la maroma…
Un hondo silencio inerte plantó en seco la brisa húmeda y caliente, el aire quedó vacío de vida como si se hubiera trabado el segundero por un instante.
Sin acomodar los petates levaron ancla y buscaron reparo en una ristra de alisos alineados que marcaba una margen firme. Que moje de arriba no es grave, sólo hay que bancarse la soplada. Para amortiguar los embates se incrustaron en un carrizal con proa a la tormenta y sin amarras.
Entró una racha fresca que reconforta al cuero pegajoso, a poco se tornó incomodo y se acurrucaron bajo la borda elongando el cuello para curiosear mientras las gotas pegan y pican donde la ropa no cubre la piel. Duró un rato nomás el aguacero aunque el viento se mantuvo firme bastante tiempo. Agua y Ajo, aguantarse y a joderse… Lo bravo ya pasó pero el río grande se puebla de corderitos inquietos que juegan a ser diablitos del navegante. De cruzarlo ni hablar, estaban jugados con el combustible y a río picado el consumo sube…
Sin dudarlo deciden buscar reparo, no había alternativa a la de hacer noche en la isla. A poco navegar salen de la curva y ya tenían alcance de vista a una arboleda que arma la ranchada.
Bajaron la marcha al acercarse y ese cambio de sonido alerta al islero que se asoma desde el rancho. Un hombre petisón de rasgos erosionados por el clima y el duro trabajo, confiado levanta la mano cediendo su noble amistad.
Arrimando la proa a filo de tierra, el Suru garabatea un salto que le alcanza para surfear el barro, hasta abrazar el sauce. Estira la derecha y se presenta.

_ Buenas tardes buen hombre, Suruberto Pinto mi nombre…
_ Irupelio Flores pa´ lo que guste mandar!!!... Largue la soga amigo… y su gracia??!!...
_ Si, si… Sabalorio Barroso y acá molestando!!!.. Usted sabe, se puso bravo el Paraná…
_ Mi amigo, no diga más nada, en la desgracia no se le niega nada a nadie -dijo Irupelio…
Con la lancha amarrada pudieron ordenar los bártulos y vestirse con ropa seca, que como buenos conocedores del río, siempre llevan un bolsito estanco con trapos y algunas provisiones no perecederas.
El llano del humedal demora en apagar el día, estas últimas luces colorean la brisa fresca y el grito lejano de un chajá corta la armonía. Mientras, Don Irupelio va echando leña para mantener la llama bajo el caldero panzón que chista bravo cuando suelta cada rodaja de manduví…
Y así, bajo la luz tranquila del candil colgado en la cumbrera, se acomodaron los tres para saborear la fritanga, acompañados por un tinto picoso de damajuana sin etiqueta que ayuda a soltar la lengua.
_ Dígame Sabalorio.. Dice Irupelio. Les he visto esos aparejos raros sobre el bote, y también los he visto en otra oportunidad como que revolean una piola… ¿cómo es esa pesca que ustedes hacen?
_ Há!! Sonríe Sabalorio. Se le llama pesca con mosca, y en cierta forma tiene que ver con ese bichito… Resulta que algunos peces comen insectos, y estos son difíciles de poner como carnada, entonces se los imita en forma artificial… Pero nosotros, acá, en nuestro Paraná, tratamos de imitar mojarras, sabalitos y otros peces que se comen los cazadores como el dorado o el machete, por ejemplo… Y uno mismo trata de inventar esos pescaditos con plumas y pelos de otros animales…
_Que raro… ¿Y funciona eso? Frunciendo el seño murmura Irupelio.
_ Según las condiciones del río, la época, y otras yerbas, sí… Pero sobre todo es muy entretenido y nos obliga a estudiar bastante los peces para entenderlos y encontrarlos… - Responde Sabalorio y amplia como previendo otro embate.
_ Nosotros sólo pescamos por entretenimiento, mientras lo hacemos no pensamos en el pez si sirve para comer. Todos van al agua de nuevo. - Y remata entre risitas como haciéndole una broma…
_ Je, je… Si no le sacamos trabajo a usted…
_ No mi amigo, no se equivoque, hace rato que no me dedico a los pescados… a veces y con anzuelo nomás para mí. – Dice Irupelio y continúa…
_ Está difícil la cosa, mucho trabajo y poca recompensa… Además me han pasado cosas fuleras… Ahora recibo unos pesos de cuidar ganado y tengo cajones con abejas.
_ Pero!!… - Se engancha Suruberto… _¿Usted ha pescado mucho por acá???
_ Si, si… y he visto cosas raras… - Le retruca Irupelio…
Los amigos se quedan como esperando que siga la historia y el islero como que entendió el espacio. Respira hondo a boca cerrada y se echa para atrás en la silla, una mano en la cintura y la otra sobre la mesa sosteniendo el vaso…
_ Mire mi amigo, hace rato que ando el río pero nunca vi algo igual, y en realidad no sé si contarlo… - Dice Irupelio…
_ No se achique que ahora nos deja con la espina y no hay pan - Lo apura Suruberto.
_ Esto en confianza y que no salga de la isla, por que después no quiero que la gente me ande tratando de mentiroso - Se cubre Irupelio…
_ Largue entonces Don Irupelio… - Mientras le llena el vaso Sabalorio…
_ Y, bué!... - Arranca Irupelio…
_Hubo un día muy caluroso, muy parecido al de ayer, igualito diría, con tormenta sobre la tarde. La macana que tenia calado un tres tela en la boca de una lagunita acá cerca nomás… La Sirenelia se llamaba, nombre raro, nunca supe de donde había salido… y se secó después de la primera bajante que vino cuando vi eso, nunca más le entró agua…
El asunto es que no podía dejar la red sin revisar, porque si había quedado algo, seguro lo agarraban las Palometas y no sólo arruinaban el pescado, sino que también cortaban los hilos…
A remo y botador llegué a la bolla grande que me costó encontrar… ya sin luz desde esa punta empecé a recorrer la red despacio, raro, los corchos del medio estaban hundidos, el resto flojo y desalineado…
Seguro se cortó de la otra punta, dije… se debe haber enganchado algún raigón.
Levanto los primeros metros y siento un cimbronazo, ahá!!!... -me dije… _hay pescao!!!.. Me suena a algo grande o un cardumen que tira parejo, raro… pero ha de ser fuerte para el revuelo que parecía haber habido…
Varios metros más, sacudones y nada… Cardumen no era, ya hubiera aparecido algún bicho… Un pintao grande o Manguruyú, debe ser…
Me sigo arrimando subiendo malla a la canoa mientras una nube va dejando iluminar a la luna, que mejor que creciente…
Borbollones lentos… pescadazo, me dije… una aleta rara salía del agua, dos… son dos pescados iguales… voy despacio para no ponerlos más nerviosos… se notaba qua estaban cansados por haber tratado de zafar… un resoplido salpicó hacia arriba… ahí me julepié todo… Di un paso atrás y se me bandeó la canoa… _Tranquilo Iru, -me dije a mi mismo…
_¿¿Qué es eso???... -Preparé el bichero por las dudas y se asoma una mano con aletas como pata de Biguá. Así como ahogado pidiendo ayuda. Ahí nomás largué el gancho y manotié la cuchilla… Roló el cuerpo enmallado sobre sí mismo y se asomó una cabeza con ojos de sapo y aleta como cresta… boqueaba con sonido de lamento que me hizo temblar las patas…
Me le arrimé como para puntearlo con la faca, pero algo me pasó por el alma que me parecía estar haciendo algún daño… di vuelta el filo y corté varios hilos que ceñían el cuero del bicharraco… perdí la malla y me quedó la sensación de haber hecho algún bien… A partir de eso, nunca más pesque con redes, pero eso sí, algo raro ha pasado en mi vida… en varias ocasiones he tenido problemas en el agua que como milagros se me han resuelto… Creencia pura…
_ Como cuando me paso lo del Yaguarón- Seguía Irupelio con otras historias y leyendas de apariciones y pesares… Se nota que este hombre ve poca gente, por que cuando engancha una oreja, la gasta…
Suruberto fue el primero que cayó a los cabezazos, y a Sabalorio se le aflojaron las bisagras de los parpados que los estiraba con las cejas. Aunque fue más respetuoso y sincero pidiendo paso para ir a dormir un rato.
Las primeras luces y los pájaros marcan el alba de un cielo que arranca despejado, un motor cansino a lo lejos enseña el trabajo cotidiano.
Afuera, Irupelio fritando tortas mientras Suruberto prepara el mate. Sabalorio se asoma del rancho a los bostezos, un latido continuo en la frente le hace acordar de la damajuana… y las historias se borraron de su mente.
La bruma sobre el agua abre el camino de regreso y el islero monta el zaino para cumplir su rutina de pasar lista al ganado.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Mortandad de Peces (actualizada abril/2012)

Ayer aparecieron publicadas en facebook unas imágenes con la triste noticia sobre la mortandad de peces en el arroyo Corralito, cerca de la localidad de San Martin de las Escobas, sur oeste de la provincia de Santa Fe.
Lo realmente triste es que esto cada vez es más frecuente en distintos ambientes del sur de esta  provincia, al menos hasta donde me entero, y especialmente en cursos menores de agua.
A partir de la publicación de esas imágenes las reacciones más probables se asocian a buscar quienes son los responsables, cual fue la causa, plantear soluciones, mediatizar la noticia, a través de mensajes cargados de mucha bronca, especialmente orientados a funcionarios por un lado y agricultores por otro.
¿Por qué? Y… estamos hablando de dos obviedades… lo que aquí se asume en primera instancia es algún tipo de contaminación, y no es difícil asociar al uso intensivo de la tierra y la aplicación de agroquímicos para mejorar los rendimientos, especialmente por la zona donde se produce este hecho puntual, y por otro lado desde el estado debería haber algún tipo de regulación y control, justamente para este tipo de ambientes donde cae de maduro que los riesgos son mayores.
Ahora, me pregunto… ¿No podrían existir causas naturales que también generen mortandades de peces?... Bajas temperaturas, altas temperaturas, poco caudal, lluvias intensas que muevan aguas estancadas y descompuestas que obviamente no frecuentan los peces, cambios de salinidad, acidez o alcalinidad, etc. etc. Digamos, mi pregunta no vale, en realidad existen causas naturales, y obviamente es más fácil atribuirlos a estos eventos que a una investigación que realmente determine las causas reales.
Pero también me pregunto, ¿estas causas “naturales” no tienen que ver con la intervención del hombre en el ambiente o más directamente en el terreno?... Cavas, canalizaciones, drenajes, movimientos de suelos, deforestación, etc. etc…
¿Una investigación digo? ¿Qué es eso? Suena raro y mucho mas en temas ambientales, pero acá entra un rol importante que nos compete como ciudadanos, para determinar las causas de estas mortandades es muy importante actuar con la mayor celeridad y recopilar la mayor cantidad de datos posibles. Para esto la Provincia de Santa Fe, desde la secretaria de Medio Ambiente, puso a disposición un instructivo que bien vale la pena leerlo y tener en cuenta.
¿Funciona este método?... No lo sé. Depende de nosotros que lo hagamos funcionar. Cuantas más personas sepan que a partir de este método se puede descubrir algún tipo de contaminación en el agua, y obviamente que estén dispuestas a colaborar, esos datos servirán para evitar algún daño reiterativo. Sin dudas alguien podrá decir, esto no nos compete, el estado se debe hacer cargo… obvio, no quedan dudas, pero también se debe asumir que el estado no tendrá una respuesta inmediata y el tiempo es un detalle importante para que los datos sean realmente “frescos”.
El instructivo dice que los municipios y comunas deben tener los formularios para atender este tema, no está demás verificar eso y exigirlo en caso que no estuvieran, sobre todo en localidades cercanas a estos cursos de agua… También es una obviedad que en los municipios y comunes deberían saber para que son esos formularios y que hacer con ellos, como así también esos entes de gobiernos deberían tener alguna persona que se dedique a temas ambientales.
Un dato más, asimilar que la causa principal se produce aguas arriba de la detección de los peces muertos o moribundos, y estimar esa distancia en función del caudal previo y actual del hecho, y más o menos del tiempo que pueden llevar muertos esos peces, etc… Digamos que los vecinos de cada curso de agua conocen las características de sus ambientes y los “movimientos” que estos describen… si desbordan, con que cantidad de lluvia llegan a tales caudales, cuanto demoran en acomodarse a su nivel normal, en que periodos están muy bajos, etc. etc…
También sería bueno recabar datos históricos y analizar si estas situaciones se daban en otras épocas… Como tampoco es un dato menor, y con total sinceridad, si estos cursos de aguas siempre estuvieron poblados por estas especies u otras que ya no se ven… como así también en las cantidades y tallas… Esto es una estimación mía, si bien existieron siempre estas especies en esos arroyos, creo que en los últimos años se vieron en mayor cantidad que en otras épocas. Especialmente después de la creciente del Paraná producida aproximadamente desde Noviembre 2009 a Junio 2010.
Para cerrar el tema y aportar un poco más sobre el asunto, agrego un video que muestra algo de la mortandad producida en el arroyo Monje (enero 2011), y un par de videos que evidencia como funcionan estos arroyos para los peces, especialmente cuando sus cauces generan las condiciones apropiadas para realizar esos movimientos migratorios… Ingenuos arriesgan sus vidas, tal vez buscando mejores aguas que les provean alimentos o ambientes reproductivos.






Actualización de la Nota Abril - 2012
Y fue así nomas, una causa probable estaría asociada a cuestiones “naturales”… Como lo plantee más arriba antes de conocer este informe.


Como dice el informe de la S.M.A. según las primeras hipótesis… “El arrastre producido por las lluvias genera aportes masivo de materia orgánica del suelo, que produce una brusca caída del oxigeno disuelto en el agua” (causa parcialmente natural)… Pero esto debería haber pasado siempre, sin embargo no tengo recuerdos o registros de estas fatalidades… Entonces ¿qué es lo nuevo?... Al menos se asume que…  “se le puede agregar el arrastre de agroquímicos que pudieran haber sido utilizados en días previos a las precipitaciones” (causa artificial)… También contempla que la mortandad se podría producir por la sumatoria de ambos factores, y hasta podrían haber existido otros que no se observaron en el momento de la inspección.
Hay un factor común, se interpreta que la lluvia es quien mueve los contaminantes, naturales o artificiales, y los arrastra hasta el cauce… Ahí estos actuarían solapadamente para resultar letales a los peces. Pero la lluvia existió siempre y los peces no se morían, es más, creo que se ponen contentos cuando llueve…  Sin embargo ahora los mata.
¿Por qué no vincular al caso que moviliza este texto asociándolo al desmonte rivereño?, que no solo arrima el grano al borde del agua, sino que rompe ese órgano de retención y filtro de la materia orgánica del suelo; esa materia que debe ser muy diferente en volumen y calidad, considerando los nuevos métodos de cultivo. Por eso arriba la interpreto como causa parcialmente natural.

domingo, 19 de febrero de 2012

Terraplenes frente a Rosario


En enero de 2012, los Rosarinos nos sorprendimos con la noticia de que la Legislatura de Entre Rios, aprobaba la creacion de una sociedad anonima para regir los destinos de las islas fiscales de esa provincia. La Ley Nº 10.092 publicada en el Boletin Oficial de diciembre 2011, que pretendia "transformar" las tierras "improductivas" del humedal.
Recientemente esa ley que aprobaba la siembra de arroz en las islas, a pedido de Ejecutivo, fue derogada por la Legislatura. El veto responde al rechazo de vecinos autoconvocados, ONGs y Fundaciones, locales, ademas de Santafecinos.

A partir de esta noticia, reedito lo publicado en la web de Arpemo en Diciembre de 2008 (tema que en la reforma de dicha web no fue considerado), con el fin de tener presente una de las tantas alternativas que se propusieron para dar uso al humedal del bajo Paraná.
Texto y ubicación satelital: Fabio Baena
Fotos: Jeremias Müller

En busca de algunos Doraditos u otras especies que acostumbramos a pescar con mosca, decidimos intentar ubicar estos peces dentro de las propuestas que se generan por el cauce del Riacho Paranacito. Sin embargo nos encontramos con una importante limitación a los accesos de diferentes arroyos o canales de lagunas que vierten sus aguas a este curso menor, simplemente por encontrarse “tapiados”… Sabemos que en nuestra zona, estas situaciones son posibles debido a las variables de niveles de aguas, tanto en bajantes o crecidas, como también la influencia de los vientos. Sin embargo, era notable la magnitud de estas “tapias” y la solidez con la que se encontraban ya casi atadas al terreno… Como así también se podía observar que el agua, más allá de estas interferencias superficiales, no se movía.


Esta situación anómala nos llevó a buscar las causas que las generaban.
Básicamente fue simple asociarlo con modificaciones que se produjeron en las zonas de islas - seguirán produciéndose-, después de la construcción de la comunicación vial Rosario/Victoria, para la cual se interrumpieron varios arroyos, como así también se construyó un canal paralelo al camino, modificando el curso normal de las corrientes de varios riachos y arroyos, como por ejemplo el mencionado Paranacito.
Por otro lado, hoy tenemos una valiosísima información satelital disponible a través de Internet, de sumo interés para quienes nos gusta recorrer las islas y sus intrincados canales de agua. Esta nueva herramienta, nos permite descubrir accesos, trazar recorridos y estimar distancias, buscar alternativas, referenciar lugares, etc. Sin embargo, también nos permite analizar el terreno y los cursos tapiados, o por que se tapian.

Así, nos encontramos que existen intervenciones sobre el terreno natural que modifican su geografía, con intenciones de dar un uso diferente al que tuvo por miles de años… Estas modificaciones son producidas por quienes hoy tienen a su cargo la explotación de esos terrenos.
Los que fueron arrendados por el gobierno de Entre Ríos.
En Diciembre del año 2004 la provincia de Entre Ríos, mediante la ley 9.603, somete al arrendamiento a todas las Islas Fiscales, fracciones o lotes de las mismas y anegadizos, que al presente pertenezcan al patrimonio provincial.
Con la intención de que estos arrendamientos se destinen a desarrollar actividades Ganaderas, Apícolas o a inversiones Turísticas, donde se prohíbe la explotación agrícola intensiva. Como se expresa en el Artículo Cuarto de la ley mencionada.
En la actualidad, solo el departamento Victoria tiene más de 110.000 hectáreas de tierras fiscales arrendadas, con el fin casi exclusivo de explotación Ganadera.

Entendiendo esto, interpretamos con mayor claridad lo que se ve a través de las imágenes satelitales que muestran terraplenes continuos por más de 5 kilómetros de longitud y casi dos metros de altura, por donde transitan vehículos pesados… Estos terraplenes interrumpen todo lo que se interponga en su trazado, mutilando cursos de agua naturales. Como así también son apreciables los bloqueos de tierra en bocas de lagunas; así se evita el vadeo en vehículo, pero principalmente persiguen el fin de tener mas tierra para el ganado, secando las lagunas.

Mas allá de las cuestiones legales o permisivas que tenga el uso de estas tierras, la construcción de terraplenes de transito, o la obstrucción de cursos de agua, afectan notablemente la función natural de los humedales, de mantenerse este uso, además de continuarlo o incrementarlo inclusive, seremos testigos de la formación de un gran “sequedal” y todas las consecuencias que esto provoca.


Recuerdo de niño pescar sentado a filo de muelle en el puerto de Rosario, con un aparejo de mano casi a plomo, pegado al profundo paredón sumergido, mientras esperaba el pique, con la mirada hacia el frente, podía crear un mundo detrás de esa línea de árboles que marcaban la silueta de mi horizonte en la costa entrerriana… Quien sabe que habrá detrás de esos árboles y hasta donde llegaría lo que imaginaba impenetrable…
El tiempo me permitió alcanzar esos árboles, atravesarlos, convertir en realidad esos sueños de la infancia y descubrir “la isla”.
“La isla” es un termino genérico que usamos los rosarinos para hablar de esa gran porción de humedal, compuesto por centenares de lagunas e intrincados arroyos. En su conjunto no es más que una gran cantidad de pequeñas islas…
Con la anulación de arroyos y lagunas, el terminó “la isla” será cada vez mas acertado.

Se agregan algunas imágenes satelitales levantadas desde G.E. en el año 2008, que no fueron publicadas en la versión original de esta nota.